La carta que le envió Albert Einstein a su hijo
Se trata de un texto que el genio Albert Einstein escribió para su hijo en 1915, mientras vivía en Berlín y sus demás miembros de la familia vivían en Viena. Esta carta la escribió precisamente cuando acababa de completar sus trabajos sobre la teoría de la relatividad que lo catapultó como un genio.
Mi querido Albert,
Ayer recibí tu querida carta y fui muy feliz con ella. Ya estaba pensando que no me volverías a escribir. Cuando estaba en Zurich me dijiste que era raro para ti cuando yo voy a Zurich. Por lo tanto creo que es mejor si nos reunimos en otro lugar, donde nadie pueda interferir con nuestra comodidad. De cualquier manera insistiré en que cada año pasemos un mes juntos para que veas que tienes un padre que te aprecia y te quiere. Tú también puedes aprender muchas cosas buenas y bellas de mí, algo que otra persona difícilmente puede ofrecerte. Lo que he logrado mediante tanto trabajo arduo no sólo estará ahí para extraños sino especialmente para mis propios niños. Estos días he completado uno de los trabajos más bellos de mi vida; cuando seas grande te contaré al respecto.
Me complace mucho que encuentres placer en el piano. Esto y la carpintería, en mi opinión, son los mejores ocupaciones para tu edad, mejores incluso que la escuela. Porque esas son cosas que encajan muy bien con una persona joven como tú. Principalmente toca las cosas que te agraden en el piano, aun si el maestro no te las asigna. Esa es la manera de aprender más, que cuando estés haciendo algo con tanto gusto no te des cuenta de que el tiempo pasa. A veces estoy tan envuelto en mi trabajo que olvido la comida de mediodía.
Está con Tete besado por tu Papa.
Saludos a Mama.
¿Como leer el firmamento?
Por milenios los exploradores han utilizado el firmamento como brújula, práctica que se ha perdido debido a la tecnología. Pero nunca está de más saber leer los cielos para ubicar tu posición en el mundo. Quizá esta práctica sirva también para que más personas dediquen tiempo a observar el cosmos y entender las formas de las constelaciones. A continuación algunos consejos para hacer del cielo nocturno tu brújula personal.
1) Conoce las grandes tres
De acuerdo con la Real Academia Naval, hay 58 estrellas que sirven para la navegación y para encontrarlas necesitas conocer 38 constelaciones distintas. Pero existe un atajo: aprende a localizar tres constelaciones: Cassiopea, Crux y Orión. También trata de tener ubicadas a la Osa Mayor y Osa Menor.
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| Constelación de Orión |
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| Constelación de Cassiopea |
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| Constelación La Cruz del Sur (Crux) |
2) Encuentra la Estrella del Norte
Siempre está a menos de un grado del Norte real, así que utiliza a Cassiopea y a la Osa Mayor como tus guías. Busca la parte romboide de la Osa Mayor y pretende que es un cuenco de donde fluye un líquido. El flujo de ese líquido espacial apuntará directamente hacia la Estrella del Norte. Si te topas con una constelación en forma de “W” has ido demasiado lejos. Esa es Cassiopea. La Estrella del Norte se encuentra justo entre Cassiopea y la Osa Mayor.
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| La Estrella del Norte, en medio de la Osa Mayor y Cassiopea |
3) Apunta hacia la luna
Si puedes encontrar el garrote o espada de Orión, siguiendo su punta encontrarás el Sur. Alternativamente, si hay luna creciente, dibuja una línea imaginaria entre sus puntas y síguela hacia el horizonte. Eso te guiará hacia el hemisferio sur.
4) ¿Estás debajo del Ecuador? No hay problema
La Estrella del Norte no es visible debajo del Ecuador, pero en cambio puedes buscar la constelación Crux, que se parece a un papalote (barrilete). Si dibujas una línea desde arriba hacia abajo del papalote, esta te apuntará al Sur.
5) Muévete como una estrella
Como el Sol, las estrellas se mueves de Este a Oeste. Al rastrear su trayecto por el cielo podrás saber hacia qué lado estas mirando. Para algo más preciso, mira el cinturón de Orión. La estrella del lado derecho del cinturón –Mintaka— sale cerca del Este verdadero y se pone (o se mete) cerca del Oeste verdadero.
6) ¿Te perdiste? Haz esta prueba
¿Olvidaste memorizar las constelaciones? Hay una manera sencilla de arreglarlo. Coloca dos palos con nueve metros de distancia entre ellos. Ahora escoge una estrella; la estrella que quieras. Alíneala con la parte de arriba de ambos palos, como si estuvieras viendo a través de una mirilla de rifle. La rotación de la tierra hará que la estrella “se mueva”. Si se mueve a la izquierda, estas mirando al Norte. Si se mueve a la derecha, estás mirando al Sur. Si sube, estás viendo al Este. Si se hunde, al oeste.
[MentalFloss]
Inténtalo y sé un astrónomo aficionado.
¿Por qué el cannabis nos da hambre?
Además de ser analgésico, estimulante y depresor, el cannabis tiene también el efecto secundario de dejar un hambre muy particular.
El ser humano ha consumido el THC (tetrahidrocannabilol) de la cannabis desde hace casi 3 mil años, pero fue recién durante los años 80 y 90 del siglo pasado cuando la neurociencia trató de explicar sus efectos en el cuerpo: acelera el corazón, pero provoca relajación; relaja la tensión orbital, contrarrestando los síntomas del glaucoma; cura (o produce) el insomnio; además de ser analgésico.
Conocida popularmente como “munchies” (probablemente por el sonido de alguien al masticar, “to munch”, en el sentido de “roer”), el hambre que deja la cannabis es otro de los efectos del procesamiento de THC. Los receptores de canabinoides son proteínas que viven en la superficie de nuestras células y procesan el THC de la cannabis; los receptores de canabinoides en nuestro hipotálamo son los encargados de avisar a tu cuerpo cuando este tiene hambre, de manera natural –pero estimulados por la cannabis, el efecto regulador del apetito se potencia, activando la respuesta de los canabinoides.
Existen estudios sobre pacientes con cáncer quienes recuperaron el hambre después de consumir un compuesto de THC: la quimioterapia puede hacer que los pacientes sientan asco simplemente al oler o ver comida. Luego de estimular un poco los receptores de canabinoides con THC, los pacientes pueden recuperar la habilidad para apreciar los olores y sabores de la comida, en lo que podríamos considerar una aplicación médica del famoso munchies.
La ciencia no se ha ocupado de entender por qué el munchies se asocia con la comida chatarra, pero podemos aventurar que la disponibilidad de comida chatarra combinada con la urgencia de masticar algo hace que al vernos afectados por el hambre comamos algo procesado o empacado, en lugar de preocuparnos por cocinar algo.
Así que siempre ten algo para comer durante el "viaje"
Existe una App para controlar la Migraña
Miles de personas sufren migrañas en todo el mundo, por eso la Asociación Española de Pacientes con Cefalea AEPAC y la Fundación Vodafone España decidieron crear una aplicación gratuita para teléfonos móviles que permite controlar la frecuencia y la intensidad de los dolores de cabeza para poder tratarlas mejor.
Las migrañas deben controlarse periódicamente para evitar sustos en el futuro. Por ello esta nueva aplicación, MIGRAapp "nace para dar respuesta a la necesidad de las personas que sufren cefaleas, de mantener un control sobre la enfermedad" explican desde Vodafone. Y para conseguirlo la aplicación permite a los usuarios llevar un registro exhaustivo de cuándo se han producido, controlando también qué se ha comido, bebido o sentido horas antes del ataque.
De este modo, tanto el paciente como el médico tienen un control total del momento exacto en que se producen las crisis y todos los condicionantes externos que pueden influir en las migrañas. De este modo, podrán conseguir mitigarlas o reducir su impacto con la medicación correcta, evitando posibles efectos adversos del abuso de la misma.
Como explica el doctor Joan Izquierdo, coordinador del Grupo de cefaleas del Hospital General de Cataluña y encargado de supervisar a los pacientes en esta fase, "el avance de las nuevas tecnologías es imparable y su aplicación en el mundo de la medicina es cada vez más habitual y necesario".
Crean huesos artificiales a partir de células madres
Las enfermedades de los huesos son dolorosas y afectan a miles de pacientes nuevos cada año. Ahora, un grupo de científicos de la Universidad de Granada ha creado un sistema para regenerar los huesos a partir de células madre del cordón umbilical.
Una especie de tela de carbón activado que sirve de soporte para las células madre es la clave de este nuevo desarrollo. Gracias a este nuevo biomaterial las células pluripotentes acaban diferenciándose como tejido óseo y se consigue regenerar el tejido formando “huesos artificiales”.
Como han explicado los científicos, actualmente no existen productos alternativos en el mercado. Y es que, aunque sí existen antecedentes de desarrollo de materiales que estimulan la diferenciación celular, pero nunca antes se había logrado producir “ex vivo” un material biológicamente complejo y semejante al tejido óseo.
De momento no se han realizado las pruebas “in vivo”, aunque los datos son realmente prometedores. El siguiente paso es implantar este biomateria en animales como conejos o ratas para comprobar su comportamiento en el organismo y observar si es capaz realmente de regenerar huesos y cartílagos.
USO DE CÉLULAS MADRE ESTROMALES
Por aparte, otro trabajo ha permitido generar hueso nuevo en el laboratorio a partir de células madre estromales obtenidas del mismo paciente. Este desarrollo permitirá reparar huesos rotos o incluso reemplazarlos por otros nuevos, cultivados enteramente fuera del cuerpo. Según informaron los científicos a cargo de este trabajo, en aproximadamente un mes se hizo “crecer” un hueso de unos 2.5 cm de largo, a partir de células obtenidas de la grasa corporal del propio paciente.
Un grupo de científicos de la empresa biotecnológica israelí BioGroup, junto a personal técnico del Instituto Technion de ese mismo país, han conseguido hacer crecer hueso humano en el laboratorio a partir de células madre estromales. Se trata de un logro importantísimo, que allana el camino para reparar o incluso reemplazar huesos rotos a partir de “repuestos” cultivados in vitro completamente desde cero a partir de células del propio paciente.
Los investigadores realizaron su trabajo a partir de células madre extraídas de tejido graso del paciente, y la velocidad de crecimiento del nuevo hueso es de entre una y dos pulgadas (2,54 a 5,08 centímetros) cada 30 días. Los científicos esperan realizar los primeros ensayos en pacientes humanos antes de que finalice el año, y el profesor Avinoam Kadouri, jefe de la junta de asesores científico de BioGroup, expresó su satisfacción con el logro obtenido. “Existe una gran necesidad de huesos artificiales para tratar lesiones traumáticas. Nuestro proceso permite utilizar estructuras tridimensionales elaboradas con un gel para fabricar hueso nuevo con la forma y tamaño adecuados, cultivados fuera del cuerpo del paciente, para ser trasplantados en el momento correcto”, explica Kadouri.
No existen problemas de rechazo, ya que las células proceden del propio cuerpo del paciente. El nuevo hueso se cultiva dentro de una máquina automatizada llamada biorreactor, que proporciona las condiciones adecuadas para que las células se desarrollen creando hueso nuevo. Este proceso ya se ha utilizado con éxito para generar y reemplazar huesos de animales, comprobándose que la nueva estructura se fusiona exitosamente en el organismo del huésped.
¡Que bien que los avances tecnológicos sean aplicados a la salud!
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